Durante años, cuando una empresa quería hacer publicidad en Internet, había una especie de recorrido bastante conocido: Google, Facebook, Instagram, YouTube, TikTok y algunos otros canales.
Pero algo está cambiando.
Cada vez más personas ya no empiezan una búsqueda escribiendo unas pocas palabras en Google. En cambio, abren ChatGPT y preguntan directamente qué comprar, qué servicio contratar, qué alternativa elegir o cómo resolver un determinado problema.
Y ahí aparece una nueva posibilidad para las marcas:
la publicidad dentro de ChatGPT.
Sí, ChatGPT también tiene anuncios.
Y esto no es solamente la aparición de un nuevo espacio publicitario. Es el comienzo de una forma diferente de hacer publicidad digital, porque el contexto ya no es solamente una búsqueda.
Ahora tenemos una conversación.
¿Qué es la publicidad en ChatGPT?
ChatGPT Ads es el sistema publicitario de OpenAI que permite a las empresas mostrar anuncios dentro de la experiencia de ChatGPT.
La diferencia fundamental respecto de la publicidad tradicional es bastante interesante.
En Google, por ejemplo, una persona puede escribir:
"zapatillas para correr"
Y el sistema puede mostrar anuncios relacionados con esa búsqueda.
En ChatGPT, en cambio, una persona podría mantener una conversación mucho más extensa:
"Quiero empezar a correr tres veces por semana. Tengo problemas en las rodillas y no quiero gastar demasiado. ¿Qué tipo de zapatillas debería buscar?"
El contexto es completamente diferente.
La plataforma no solamente conoce las palabras que escribió la persona. También puede interpretar qué está intentando resolver.
Y justamente ahí está una de las grandes novedades de ChatGPT Ads: la publicidad puede aparecer dentro de un contexto conversacional.
OpenAI explica que sus anuncios están diseñados para llegar a las personas mientras exploran opciones, comparan alternativas y toman decisiones.
¿Dónde aparecen los anuncios?
Los anuncios aparecen separados de las respuestas de ChatGPT y se identifican claramente como publicidad.
Actualmente, el formato contempla elementos bastante conocidos para quienes trabajan con publicidad digital:
- Nombre del anunciante.
- Logo o favicon.
- Título.
- Descripción.
- Imagen.
- Página de destino.
La diferencia está menos en el formato visual y mucho más en el contexto en el que aparece el anuncio.
Por ejemplo, imaginemos que alguien está conversando con ChatGPT sobre cómo renovar su cocina.
La conversación puede pasar por materiales, precios, colores, muebles, electrodomésticos y diferentes alternativas.
En ese contexto podría aparecer un anuncio relacionado con alguno de esos productos o servicios.
No es simplemente:
"persona busca → aparece anuncio".
La idea es acercarse a:
"persona conversa sobre una necesidad → aparece una propuesta comercial relacionada".
Y eso puede cambiar bastante las reglas del juego.
¿Los anuncios modifican las respuestas de ChatGPT?
Esta es probablemente una de las preguntas más importantes.
La respuesta oficial de OpenAI es no.
Los anuncios funcionan en sistemas separados del modelo que genera las respuestas de ChatGPT. Los anunciantes no pueden pagar para modificar, ordenar o alterar las respuestas que entrega ChatGPT.
En otras palabras:
un anuncio no debería convertir una respuesta de ChatGPT en una recomendación paga.
La publicidad aparece separada y claramente identificada.
Además, que una empresa aparezca anunciada en ChatGPT no significa que OpenAI esté recomendando o respaldando esa empresa.
Esto es importante porque existe una diferencia enorme entre:
"ChatGPT me recomendó esta empresa"
y
"esta empresa apareció como anuncio dentro de ChatGPT".
Son dos cosas diferentes.
¿Quién puede ver publicidad en ChatGPT?
La publicidad no aparece de la misma manera para todos los usuarios.
Actualmente, OpenAI indica que los anuncios pueden mostrarse a usuarios de los planes Gratis y Go, mientras que los planes Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu no incluyen anuncios.
Tampoco se muestran anuncios a cuentas identificadas como pertenecientes a menores de 18 años.
Esto significa que el universo publicitario de ChatGPT está relacionado principalmente con los usuarios de los planes que incluyen publicidad.
Y, como ocurre con cualquier plataforma publicitaria relativamente nueva, las condiciones y los mercados disponibles pueden seguir cambiando.
La gran diferencia: contexto en lugar de solamente palabras clave
Acá aparece uno de los conceptos más interesantes para quienes trabajamos en marketing digital.
Durante mucho tiempo, gran parte de la publicidad online estuvo construida alrededor de las palabras clave.
Una persona busca:
"hotel en Córdoba"
Y una empresa puede intentar aparecer frente a esa búsqueda.
Pero una conversación con una IA puede contener mucha más información.
Por ejemplo:
"Voy a viajar a Córdoba con mi pareja durante un fin de semana. Queremos estar cerca del centro, tener estacionamiento y buscamos algo tranquilo, pero no demasiado caro."
La persona acaba de expresar:
- destino;
- duración;
- cantidad de personas;
- ubicación;
- necesidad de estacionamiento;
- preferencias;
- presupuesto aproximado;
- intención de compra.
Es decir, muchísimo más contexto que una simple palabra clave.
OpenAI señala precisamente que ChatGPT Ads utiliza señales de contexto e intención conversacional para determinar la relevancia de los anuncios.
Y esto puede ser muy importante para el futuro de la publicidad digital.
¿Esto significa que ChatGPT "lee" nuestras conversaciones para vender publicidad?
Acá hay que hacer una distinción importante.
OpenAI explica que los anunciantes no reciben las conversaciones, el historial de chats, las memorias, el nombre, el correo electrónico, la ubicación precisa ni información confidencial de los usuarios.
La plataforma puede utilizar determinadas señales de contexto para seleccionar anuncios cuando la personalización publicitaria está habilitada, pero eso no significa que el anunciante tenga acceso a la conversación privada de la persona.
Por eso, nuevamente, hay que separar dos conceptos:
la plataforma utiliza señales para seleccionar publicidad
no significa
la empresa anunciante recibe nuestras conversaciones.
Son cosas diferentes.
¿Cómo se decide qué anuncio mostrar?
La publicidad en ChatGPT no funciona simplemente como una lista de palabras clave.
El sistema puede considerar diferentes señales relacionadas con la relevancia del anuncio.
Entre ellas pueden encontrarse:
- El contexto de la conversación.
- La intención del usuario.
- El título y el texto del anuncio.
- La página de destino.
- Las señales de contexto proporcionadas por el anunciante.
- Determinadas señales de la experiencia del usuario cuando la personalización está habilitada.
También intervienen las pujas y otros factores relacionados con el rendimiento esperado y la relevancia.
Esto abre una puerta interesante:
la publicidad comienza a entender no solamente qué está buscando una persona, sino qué está intentando conseguir.
¿Es como Google Ads?
Sí y no.
Tiene algunos elementos en común con plataformas como Google Ads o Meta Ads: existen anunciantes, campañas, presupuestos, anuncios, segmentación, pujas y métricas.
Pero el entorno es diferente.
En una plataforma tradicional podemos pensar:
búsqueda → anuncio → clic → sitio web
En ChatGPT podemos imaginar:
conversación → necesidad → exploración → comparación → anuncio → acción
Y esa diferencia puede ser enorme.
La persona no necesariamente está buscando un producto específico.
Puede estar tratando de resolver un problema.
Por ejemplo:
"Necesito una computadora para trabajar desde casa. Uso Photoshop, muchas pestañas del navegador y ocasionalmente edito videos. ¿Qué debería comprar?"
La intención comercial puede estar ahí aunque la persona nunca haya escrito:
"comprar notebook".
La publicidad entra en un momento muy interesante: la decisión
Este es quizás el aspecto más atractivo para los profesionales del marketing.
Una persona puede utilizar ChatGPT para:
- Detectar una necesidad.
- Investigar alternativas.
- Comparar productos.
- Preguntar precios.
- Analizar ventajas y desventajas.
- Pedir recomendaciones.
- Finalmente, decidir qué comprar.
La publicidad aparece, potencialmente, en medio de ese proceso de decisión.
OpenAI presenta precisamente ChatGPT Ads como una oportunidad para que las marcas estén presentes cuando las personas exploran opciones, comparan alternativas y toman decisiones.
Esto es muy diferente de interrumpir a una persona que simplemente está mirando Instagram.
En términos de marketing, estamos hablando de intención.
¿Cuánto cuesta anunciarse en ChatGPT?
El modelo publicitario ya contempla diferentes formas de compra.
OpenAI informa actualmente opciones basadas en:
CPM: costo por mil impresiones.
CPC: costo por clic.
En las campañas orientadas a alcance, el anunciante puede pagar por impresiones. En las campañas orientadas a clics, paga por clics válidos.
OpenAI también indica que, para campañas CPC, actualmente recomienda comenzar con una oferta máxima de entre USD 3 y USD 5 por clic, aunque el costo real dependerá de la competencia, relevancia y configuración de cada campaña.
Por supuesto, esto puede cambiar a medida que el sistema publicitario evolucione.
Y acá aparece una cuestión importante para las empresas:
todavía estamos viendo los primeros capítulos de este mercado.
¿Ya se puede hacer publicidad en ChatGPT?
Sí.
OpenAI ya dispone de un sistema de publicidad y un Ads Manager para crear y administrar campañas.
Además, durante 2026 la plataforma comenzó a ampliar progresivamente la disponibilidad de ChatGPT Ads a diferentes mercados. En agosto de 2026, OpenAI anunció la expansión del Ads Manager a India, Europa, Medio Oriente y Norte de África, mientras que previamente había anunciado su llegada a mercados como México y Brasil.
Esto es especialmente interesante para Latinoamérica.
Porque significa que la publicidad dentro de las herramientas de inteligencia artificial ya no es solamente una idea futurista.
Está empezando a convertirse en un canal publicitario real.
¿Qué debería hacer una empresa ahora?
Acá es donde la conversación se vuelve realmente interesante para quienes trabajamos en marketing digital.
Porque quizás la pregunta no debería ser:
"¿Tengo que empezar a pagar publicidad en ChatGPT?"
La pregunta podría ser:
"¿Mi empresa está preparada para ser encontrada en un mundo donde las personas le preguntan a una IA qué comprar?"
Son dos problemas diferentes.
Y probablemente ambos van a convivir.
Por un lado tendremos publicidad paga.
Por otro, tendremos presencia orgánica.
Y ahí aparecen conceptos como SEO, AEO y GEO.
SEO, AEO y GEO: tres piezas de un nuevo escenario
Durante años hablamos de SEO:
Search Engine Optimization.
Es decir, optimizar una página para que pueda aparecer en los motores de búsqueda.
Después empezó a tomar fuerza el concepto de AEO:
Answer Engine Optimization.
La idea es optimizar contenidos para que puedan ser utilizados como respuestas por motores de respuesta y sistemas de inteligencia artificial.
Y también aparece GEO:
Generative Engine Optimization.
Un concepto relacionado con la optimización de la presencia de una marca dentro de sistemas generativos de IA.
La publicidad de ChatGPT no reemplaza estos conceptos.
De hecho, puede suceder exactamente lo contrario.
Cuanto más importante se vuelva la IA como lugar donde las personas investigan y toman decisiones, más importante será trabajar la presencia paga y la presencia orgánica.
La nueva batalla no será solamente por aparecer en Google
Durante mucho tiempo la pregunta fue:
"¿Cómo hago para aparecer primero en Google?"
Ahora podemos imaginar una pregunta adicional:
"¿Cómo hago para que mi empresa aparezca cuando alguien le pregunta a ChatGPT por una solución como la que yo ofrezco?"
Y esto cambia bastante la estrategia.
Una empresa podría tener:
- publicidad en Google;
- campañas en Meta;
- posicionamiento SEO;
- contenidos;
- redes sociales;
- Google Business Profile;
- reputación online;
- presencia en medios;
- contenido preparado para buscadores de respuestas;
- optimización para motores generativos;
- y, eventualmente, publicidad dentro de plataformas de IA.
El ecosistema digital se vuelve más grande.
¿Y qué pasa con las agencias de marketing digital?
También tenemos que hacernos cargo de este cambio.
Porque hacer marketing digital en 2026 ya no significa simplemente saber configurar una campaña de Meta o Google.
Las herramientas están cambiando.
La forma en que las personas buscan información está cambiando.
Y, sobre todo, la forma en que las personas toman decisiones está cambiando.
Para una agencia digital, esto significa aprender a trabajar en un escenario donde conviven:
buscadores + redes sociales + sitios web + marketplaces + inteligencia artificial + publicidad conversacional.
Y probablemente todavía no vimos todo.
Un ejemplo muy sencillo
Imaginemos una persona que quiere contratar un servicio de diseño web.
Antes podía entrar a Google y buscar:
"diseño web Córdoba"
Después podía revisar algunos resultados, entrar en varias páginas, comparar servicios y pedir presupuestos.
Ahora puede comenzar directamente preguntándole a una IA:
"Necesito renovar la página web de mi empresa. Somos una empresa pequeña, tenemos una web vieja, queremos vender más y no sabemos si conviene hacer una página nueva o mejorar la actual. ¿Qué deberíamos tener en cuenta?"
La conversación puede continuar durante varios minutos.
La persona puede preguntar:
"¿Cuánto debería invertir?"
"¿Qué debería tener una buena página?"
"¿Qué plataforma me conviene?"
"¿Cómo sé si una agencia es buena?"
"¿Qué preguntas debería hacer antes de contratar?"
Y en algún momento puede aparecer una empresa mediante publicidad.
La diferencia es enorme.
La publicidad ya no necesariamente interrumpe una búsqueda.
Puede formar parte del contexto de una decisión.
Pero atención: aparecer como anuncio no alcanza
Esto también es importante.
La publicidad puede llevar a una persona hasta una marca.
Pero después viene el resto.
Si alguien hace clic y encuentra:
- una página lenta;
- información confusa;
- precios poco claros;
- una web desactualizada;
- formularios que no funcionan;
- mala experiencia desde el celular;
- poca confianza;
- o una empresa con malas reseñas,
la publicidad no solucionará el problema.
Por eso, cuanto más sofisticada sea la publicidad, más importante será tener una buena presencia digital detrás.
El anuncio consigue la oportunidad. La experiencia digital consigue la conversión.
¿Estamos frente a una nueva etapa de la publicidad digital?
Probablemente sí, aunque todavía estamos viendo cómo evoluciona.
ChatGPT Ads introduce algo diferente: una plataforma publicitaria construida alrededor de conversaciones.
No se trata únicamente de mostrar un banner.
No se trata únicamente de comprar una palabra clave.
Y tampoco se trata simplemente de interrumpir a alguien mientras consume contenido.
La propuesta es aparecer cuando una persona está explorando una necesidad, comparando alternativas o intentando tomar una decisión.
Para los profesionales del marketing digital, esto abre un nuevo campo de trabajo.
Y para las empresas, plantea una pregunta que será cada vez más importante:
Cuando un potencial cliente le pregunte a una inteligencia artificial qué empresa debería contratar, ¿qué encontrará sobre nosotros?
Porque quizás la próxima gran competencia por la visibilidad online no se juegue solamente en Google.
También se jugará dentro de las conversaciones.
¿Qué podemos esperar de la publicidad en ChatGPT?
Es muy probable que durante los próximos meses veamos cambios importantes.
Más anunciantes.
Más formatos.
Más herramientas de medición.
Más mercados.
Nuevas posibilidades de segmentación.
Y, seguramente, nuevas discusiones sobre privacidad, personalización y la relación entre publicidad e inteligencia artificial.
Lo que hoy parece novedoso puede convertirse rápidamente en una parte habitual del marketing digital.
Y hay algo que las empresas deberían empezar a entender desde ahora:
la inteligencia artificial no está reemplazando Internet. Está creando una nueva manera de recorrerlo.
Y si nuestros clientes están empezando a recorrer Internet de otra manera, nosotros también tenemos que aprender a hacer marketing de otra manera.
Preguntas frecuentes sobre la publicidad en ChatGPT
¿ChatGPT tiene publicidad?
Sí. OpenAI cuenta actualmente con ChatGPT Ads, un sistema publicitario que permite a empresas mostrar anuncios dentro de la experiencia de ChatGPT.
¿Los anuncios de ChatGPT modifican las respuestas?
No. Según OpenAI, los anuncios funcionan de manera separada del modelo que genera las respuestas y los anunciantes no pueden modificar ni influir en ellas.
¿Dónde aparecen los anuncios?
Los anuncios pueden aparecer debajo de las respuestas de ChatGPT y están claramente identificados como publicidad.
¿Quién puede ver anuncios en ChatGPT?
Actualmente pueden aparecer para usuarios de los planes Gratis y Go. Los planes Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu no incluyen anuncios.
¿Las empresas pueden acceder a mis conversaciones?
No. OpenAI indica que los anunciantes no reciben los chats, el historial de conversaciones, las memorias, el nombre, el correo electrónico ni la ubicación precisa de los usuarios.
¿La publicidad en ChatGPT reemplazará a Google Ads?
No hay motivos para pensar que vaya a producirse un reemplazo inmediato. Son entornos diferentes y pueden cumplir funciones distintas. La publicidad en ChatGPT agrega un nuevo espacio dentro de un ecosistema digital cada vez más amplio.
¿Las empresas deberían empezar a trabajar su presencia en inteligencia artificial?
Sí conviene empezar a prestar atención a este nuevo escenario. No solamente desde la publicidad paga, sino también desde los contenidos, el SEO, la reputación digital, la información disponible sobre la empresa y la optimización para motores de respuesta y sistemas generativos.
La conclusión
La publicidad siempre intentó aparecer frente a las personas en el momento adecuado.
Primero fueron los diarios.
Después la radio.
Después la televisión.
Más tarde los buscadores y las redes sociales.
Ahora aparece una nueva posibilidad:
la conversación con una inteligencia artificial.
ChatGPT Ads todavía está evolucionando, pero el concepto detrás de esta nueva publicidad es muy interesante: conectar marcas con personas no solamente cuando buscan algo, sino cuando están pensando, explorando, comparando y decidiendo.
Y para quienes trabajamos en marketing digital, quizás la gran pregunta ya no sea solamente:
"¿Cómo conseguimos más clics?"
Sino algo bastante más profundo:
"¿Cómo hacemos para que una marca sea relevante cuando una persona está intentando tomar una decisión?"
Ese puede ser uno de los grandes desafíos del marketing digital de los próximos años.